martes, 24 de noviembre de 2009

Yves Bonnefoy (1923)



 El Dios desconocido. Jacques Bedel. 1987.

II
Dios,
Lo que aquellos teólogos llaman Dios,
Busca. Él sabe que nada tiene, me dicen,
Reconocer, nombrar, construir,
Sabe que ni siquiera lo imagina, no lo alcanza.
Esperar,
Sabe que es más que él. Aguardar,
Sabe que es más que él,
Percibir a lo lejos, gritar,
Precipitarse con brazos abiertos, en un llanto,
Sabe que es más que él.

Y hablar,
Decir :  « Vamos, toma,
Mira, no llores,
Ve a jugar »,
Sabe que es más que él.
Decir : « Bebe »,
Inclinarse hacia el niño como quisiera hacerlo,
Pero de forma diferente,
Con manos para tocar su llanto,
Solo con la esperanza y todo el temor,
Sabe que es más que él.

Afuera, sin embargo,
Hay voces. Afuera :
« Ven, es tarde,
Acércate. » Él escucha,
Pero es lo que lo invisible, lo que la vida
Muran, en la más simple de las palabras.

Sabe que por más que
Tome una mano,
La mano no estará entre las suyas.

Dios,
Lo que llaman Dios, el sin nombre,
Busca. Lo oyen merodear
En el grito del pájaro herido, en el aullido
Del animal cautivo.

Los teólogos saben, pues,
Que Dios se les acerca
Día y noche; que se desliza en sus pupilas
Cuando abren los ojos. Se convencen de
Que quiere sus recuerdos,
Su alegría,
Que quiere despojarlos hasta de su propia muerte.

Y todo su pensamiento, toda su vida,
Consiste en rechazarlo, en decir no
A esas manos inmensas.
“Aléjate, gritan,

Aléjate en los árboles,
Aléjate en el soplo errante del viento,
Aléjate en el azul y el ocre rojo,
Aléjate en el sabor de los frutos,
Aléjate
También en el cordero trémulo del sacrificio.”

Y van bajo los árboles,
Agitan las banderolas de colores.
“Vamos, aléjate, gritan,
Ve, desespera,
Vamos, levántate, vete,
Eres el animal furtivo de corazón condenado en la noche.

Suelta la mano que tomas,
Ella tiene miedo.

Tropieza, vuelve a levantarte,
Corre, niño desnudo abrumado por las piedras.”




Les Planches courbes, Mercure de France, 2001.



viernes, 20 de noviembre de 2009

Guillevic (1907-1997)

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R0896F09.
Jacques Bedel. Buenos Aires. 2009.



El río
Entra en el mar.

Soy yo
Y eres tú.

Ascendemos,
Descendemos

Como lo hacen las olas,
Las insaciables olas.
*
Me sumerjo en ti
Y me sigo paralelo.

Eres
Mi litoral,

Tú acaricias,
Yo acaricio -

Al borde del devenir.

Le fleuve/entre dans la mer, //C’est moi/Et c’est toi.//Nous montons,/nous descendons//Comme font les vagues,/les insatiables vagues.//Je plonge en toi/Et je me suis parallèle.//Tu es/mon littoral,//Tu caresses,/Je caresse -//Au bord du devenir.//



martes, 17 de noviembre de 2009

Yves Bonnefoy (1923)















Nombre verdadero
Llamaré desierto al castillo que fuiste
Noche a aquella voz, ausencia a tu rostro
Y cuando caigas en la tierra estéril
Llamaré nada al relámpago que te llevó.

Morir es un lugar que te gustaba. Voy
Pero eternamente por tus caminos sombríos.
Destruyo tu deseo, tu forma, tu memoria.
Soy tu enemigo que no tendrá piedad.

Te llamaré guerra y me tomaré
contigo las libertades de la guerra y tendré
Entre mis manos tu rostro oscuro y atravesado
En mi corazón esa región que ilumina la tormenta.


Vrai Nom
Je nommerai désert ce château que tu fus.
Nuit cette voix, absence ton visage.
Et quand tu tomberas dans la terre stérile
Je nommerai néant l’éclair qui t’a porté

Mourir est un pays que tu aimais. Je viens
Mais éternellement par tes sombres chemins.
Je détruis ton désir, ta forme, ta mémoire.
Je suis ton ennemi qui n’aura de pitié.

Je te nommerai guerre et je prendrai
Sur toi les libertés de la guerre et j’aurai
Dans mes mains ton visage obscur et traversé,
Dans mon cœur ce pays qu’illumine l’orage.

de Du mouvement et de l'immobilité de Douve (1953)

lunes, 16 de noviembre de 2009

John Keats (1795-1821)