martes, 17 de noviembre de 2009

Yves Bonnefoy (1923)















Nombre verdadero
Llamaré desierto al castillo que fuiste
Noche a aquella voz, ausencia a tu rostro
Y cuando caigas en la tierra estéril
Llamaré nada al relámpago que te llevó.

Morir es un lugar que te gustaba. Voy
Pero eternamente por tus caminos sombríos.
Destruyo tu deseo, tu forma, tu memoria.
Soy tu enemigo que no tendrá piedad.

Te llamaré guerra y me tomaré
contigo las libertades de la guerra y tendré
Entre mis manos tu rostro oscuro y atravesado
En mi corazón esa región que ilumina la tormenta.


Vrai Nom
Je nommerai désert ce château que tu fus.
Nuit cette voix, absence ton visage.
Et quand tu tomberas dans la terre stérile
Je nommerai néant l’éclair qui t’a porté

Mourir est un pays que tu aimais. Je viens
Mais éternellement par tes sombres chemins.
Je détruis ton désir, ta forme, ta mémoire.
Je suis ton ennemi qui n’aura de pitié.

Je te nommerai guerre et je prendrai
Sur toi les libertés de la guerre et j’aurai
Dans mes mains ton visage obscur et traversé,
Dans mon cœur ce pays qu’illumine l’orage.

de Du mouvement et de l'immobilité de Douve (1953)

5 comentarios:

  1. Un bellísimo poema en un muy buena traducción.
    Felicitaciones.
    (Y eso que no soy fanático de Bonnefoy)

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  2. Muchas gracias por tu comentario Jorge.
    Vos sabés que a mí cada vez me gusta más?
    Un día me explicarás, por qué YB no.

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  3. Mi explicación no puede ser más caprichosa: no siempre me habla, y esto es porque, en más de una oportunidad, hay algo así como un exceso de metáforas y un borramiento de lo de lo concreto y lo inmediato, que es donde más cómodo me siento. Eso, espero, tal vez sirva para explicarte mi reticencia. Dicho de otro modo, confío más en las imágenes con bordes nítidos.
    De todos modos, tanto en Du mouvement et de l'immobilité de Douve como en otros libros posteriores (no en todos), Bonnefoy demuestra que es un gran poeta.

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  4. morir de muerte, como si fuera la primera vez, ese amor que viene del fondo, ciego a tientas desde nuestro atroz...invisible miedo, pero finalmente solo cuando "se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte..." uno comprende lo que de muy ñino nos hacen olvidar, para poder ser adultos.

    Que alegría que seas una ninfa...que alegría la tormenta que el corazón ilumina.
    besos, hermana mía. blin

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  5. Adoro que sigas conservando esa imagen de mí.
    Gracias por tus palabras, profundas y bellas.
    Hermano mío

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