miércoles, 19 de enero de 2011

Jean-Michel Maulpoix (1952)


Nueve días en el mar como en una iglesia.

Solo con los dioses, con su ausencia. La presión de sus manos invisibles sobre mis hombros. Solo para comparecer ante el azul. En el domingo inmenso del mar. Bebiendo del espacio como un ebrio. Bocanadas de angustia y de creencia. Deseando agregar más cielo al cielo y agua salada al mar. Llorando, bañado de abismos. Feliz de ya no reconocerme.

Me gusta encender un cigarrillo en el medio del mar. Un minúsculo punto rojo sobre el azul. Un punto incandescente, chispeante y caliente. Significa que existo : soy una semilla, una pepita de hombre, una parcela de alma en llanto, tan pronto a arrodillarme como a desaparecer.



Jean-Michel Maulpoix, Une histoire de bleu, Poésie Gallimard: Paris, 2005.

2 comentarios:

  1. acompañados por los dioses,con su presencia..las caricias de sus tibias brisas sobre nuestros rostros.. juntos,resplandeciéndo en el dorado del alba..

    todo es un prisma,un prisma del alma..

    gracias flo.. dulces memorables palabras

    ben

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