viernes, 24 de agosto de 2012

Georges Pérec (1936-1982)



Inquieto, hoy, tu rostro puro arde.
Me sumerjo en ti que descifras la sombra y
La lámpara hasta la oscura franja del invierno:
Búsquedas del plomo frágil por donde avanzo, máscara
Desnudo, azorado, bebiendo tu sed hasta alcanzar
La imagen que se borra, alfabeto ya desvanecido.
El estrave de tu mirada es campo breve que
Debo esperar, la flecha mágica, verbo lanzado,
Canto llano que amor ardiente supo grabar.

Inquiet, aujourd’hui, ton visage flambe./Je plonge vers toi qui déchiffre l’ombre et/la lampe jusqu’à l’obscure frange de l’hiver:/Quêtes du plomb fragile où j’avance, masque/Un, hagard, buvant ta soif jusqu’à accomplir/L’image qui s’efface, alphabet déjà évanoui./L’étrave de ton regard est champ bref que je/Dois espérer, la flèche magique, verbe jeté,/Plain-chant qu’amour flambant grava jadis.//

ifa

¿Supiste vencer tu pánico? Azar paralizado, inmóvil
gris por el frío que bloquea para siempre tu cuerpo azorado.
¿Por qué este gesto injusto, de vida febril, conduce
hacia la frágil sombra que eternamente escapa? Deseo
de llevar hasta el final esta fantasía virgen, aún
cuando es solo una trampa, ardor sin goce, boca ávida
Búsqueda de un vértigo imposible. Descifrar lo que está en juego
de la imagen esbozada para acabar este proyecto breve:
Jalones visibles, marcas fieles, fotografía
que amarillea en la noche breve, campo de una efigie
grave, casi alelada frente al trémulo día.
He marcado con tu fiebre la sombra de mi página blanca
Flechas de escarcha que un tiempo justiciero atropella
Máscara vibrante, arcilla recubierta que golpea tu noche
estrangulada, esperanza quebrada que se vuelve brecha y fuga
Hacia el odio frío y abyecto que nos retiene.


As-tu su vaincre ta panique? Hasard figé, immobile/gris du froid bloquant à jamais ton corps hagard./Pourquoi ce geste injuste, fébrile de vie, chemin/vers l’ombre fragile qui toujours échappe. Désir/d’aller jusqu’au bout de ce phantasme vierge, même/s’il n’est qu’un piège, flamme sans joie, bouche avide/Quête du vertige impossible. Déchiffrer l’enjeu/de l’image esquissée pour achever ce projet bref:/Jalons visibles, marques fidèles, photographie/qui jaunit dans la nuit brève, champ d’une effigie/grave, presque hébétée en face du jour tremblant./ J’ai marqué de ta fièvre l’ombre de ma page blanche/Flèches de givre qu’un temps justicier bouscule/Masque vibrant, glaise jonchée frappant ta nuit/jugulée, espoir rompu qui devint brèche et fuite/Vers la haine froide et abjecte qui nous agrippe.//

Georges Pérec, Beaux présents, Belles absentes, Ed. du Seuil, Paris, 1994.